¿Tu hijo se enfada y no quiero comer? ¿La hora de la comida se convierte en una guerra constante? ¿Qué podemos hacer para que coma?

Sabemos que es un momento molesto y frustrante, pero lo primero ante todo es no perder la calma. Veamos porque puede disminuir su apetito y como solucionarlo.

Razones que influyen en la disminución del apetito

La velocidad del crecimiento de los hijos varía mucho según la edad en la que se encuentren. En el primer año de vida, e incluso entre el primero y el segundo, un lactante requiere de gran cantidad de alimento para el desarrollo de su cuerpo y del sistema nervioso central ya que es una edad de gran desarrollo.

Esta demanda de alimento disminuye entre el 2do y el 5to año de vida cuando esa necesidad de nutrientes disminuye y aumenta un par de años más hasta que vuelve a tomar otro pico de aumento del apetito durante la adolescencia por el mismo desarrollo.

Existen varias razones que pueden influir en que el apetito de tu hijo disminuya, como:

  1. Entrar en una etapa de crecimiento lenta.
  2. Disminución de la actividad física.
  3. Comida que no sea de su gusto.
  4. Un mal momento familiar: falta de atención de sus padres, el nacimiento de un nuevo hermano…
  5. La influencia de unos padres autoritarios y nerviosos que crean ambientes tensos.
  6. Comer entre horas, por lo que hay que ser firme en el horario de comidas.
  7. Enfermedad de algún tipo como un resfriado.

Consejos para que tu hijo coma apropiadamente

Muchos padres se alarman de las variaciones del apetito de sus hijos, lo que los lleva a preguntarse ¿Qué hacer cuando el niño no quiere comer? Para eso te dejamos unos consejos que esperamos que te sirvan de ayuda:

Acude a un pediatra

Siempre la primera acción a tomar debe ser esta, ya que un pediatra, sobre todo si está especializado en la puericultura, sabrá decirte cuantas porciones de comida debe comer tu hijo en función de la etapa de desarrollo en la que se encuentre, además de las porciones según los tipos de alimentos.

Respetar el horario de comidas

Hay que habituar a los niños a comer 4 o 5 veces al día y no picar entre horas, así crearemos un hábito de alimentación saludable.

Ambiente de comida y perspectiva

El entorno que envuelve al momento de la comida debe ser cómodo, sin que el niño sienta presión de que no terminar la comida pueda desencadenar algún castigo. De igual forma, servir la comida en un plato grande hará que parezca menos cantidad.

No fomentes la pasividad

Intenta no fomentar una actitud pasiva en él entreteniéndolo con juegos, televisión o el móvil. Lo que debemos hacer es mantener un dialogo divertido y animoso, mientras que saborea la comida y disfruta del momento.

Cantidad adecuada

No intentes que coma más de lo que necesita. Ya que se desaniman ante una cantidad que no pueden comer. Para ellos es más gratificante comerse su porción y luego pedir más.

No frenes su desarrollo

Es importante que los dejemos jugar con la comida para que desarrollen tanto el gusto como el tacto.

Menús y autonomía

Es importante que, aunque el niño debe adaptarse al menú familiar, él sea partícipe de esta actividad, además, de que pueda participar al momento de elegir su porción de comida.

Alimentación balanceada y en familia

Comer en familia es muy importante, al igual que la alimentación sea balanceada y completa.