La obesidad infantil es uno de los mayores problemas de salud que hay actualmente. Corrige los malos hábitos de alimentación de tus hijos desde pequeños y te lo agradecerán toda la vida, porque su salud es lo más importante.

Los malos hábitos en la alimentación llevan a consecuencias muy delicadas y que pueden afectar de por vida a la autoestima y la salud del pequeño, por eso es tan importante mantener un control sobre todo lo que necesitamos para nutrir el organismo.

Las consecuencias pueden repercutir más de lo que esperas, teniendo en cuenta que cuanto más pequeño la sufra peor será el impacto.

¿Desde qué peso se considera obesidad?

Un niño obeso no es un niño bien nutrido, por eso es importante conocer los límites a los que puede llegar respecto a su peso y como alimentarlos para que cumplan sus procesos de crecimiento de forma normal.

Hay que hacer la aclaración de que la obesidad es un exceso de grasa a nivel corporal, grasa que se acumula más en algunas zonas.

El índice de masa corporal es medido del 1 al 100, de los cuáles 85 es propenso al sobrepeso y 95 ya sería obesidad infantil. Este índice cambia de un polo a otro según edad y sexo, así como todos los aspectos físicos.

Consecuencias de la obesidad infantil

  • Problemas para realizar deportes u otros ejercicios por su rápido cansancio y dificultad para respirar.
  • Llegan a tener dificultades en el sueño.
  • Problemas en los huesos y las articulaciones, hipertensión, colesterol y enfermedades cardiovasculares.
  • La diabetes, tanto en el periodo de niñez como puede desarrollarse en la juventud, esclavizando al adolescente a los tratamientos que debe seguir y a una mejor alimentación.
  • Problemas cutáneos.
  • Le sigue algo que afecta al joven en todos los aspectos, el acoso escolar y social. En la actualidad se usan hasta las redes sociales para hacer sentir mal a estos pequeños que están apenas comenzando a desarrollarse, el efecto que tienen es el de avergonzarlo al extremo de no poder ni salir de su casa o prefieran estudiar a distancia.
  • Baja autoestima, desánimo, depresión.
  • Trastornos psicológicos que derivan en bulimia y anorexia.
  • En el caso de las niñas, comienzan por desarrollarse a muy corta edad y sus ciclos menstruales son irregulares, hasta que no normalicen su peso y parte hormonal, lo que sucede con vigilancia médica constante y monitoreo.