¿Quieres que tu hijo aprenda con educación mucho más positiva? Seguro que quieres eliminar la negatividad de la forma de educar a tu hijo ya que eres consciente de que seguramente estés creándole limitaciones, pero sabes que no puedes decirle que sí a todo siempre. En este artículo vamos a explicarte cómo decirle que no a tu hijo sin que perciba que lo estás haciendo.

Claves definitivas para saber decir “no” a tu hijo de manera positiva

Explícales la situación e intenta razonar con ellos

Muchas veces, para ser capaces de evitar decir no, solo tenemos que explicarle al pequeño la situación. Por ejemplo, si estamos en el parque y tenemos que irnos a casa, si nos dice que se quiere quedar más tiempo allí, en vez de darle la negativa directamente podemos decirle que seguiremos jugando en casa. Siempre podemos tomar la alternativa como un punto a favor a la hora de llevárnoslo a nuestro terreno, pero siempre explicándole el por qué. “Seguiremos jugando en casa, pero tenemos que irnos ya porque es tarde y mañana hay que ir al cole.”

Debes cumplir tus promesas

Si le has dado una contestación negativa a una actividad que quiere realizar el niño en ese momento y le has dicho que podréis llevarla a cabo en otro debes cumplir con ello. Debes mantenerte firme en este aspecto y que el niño sienta que estás con él y que no lo estás engañando porque de esta forma podría utilizarlo en tu contra.

Haz que comprenda las normas

Si desde un primer momento estableces unas normas con el pequeño y este las entiende a la perfección será muchísimo más fácil que las acaten y que no tengas que verte en la situación de tener que decirle “no”. Ellos además sentirán que lo están haciendo bien y en el caso de que sientan la tentación de no cumplir alguna norma acabarán por no hacerlo porque saben que están haciendo algo malo para ellos y para sus papás.

Situaciones en las que el “no” es necesario

Si se nos plantea una situación en la que el niño está corriendo peligro muchas veces es inevitable tener que darle la negativa rápidamente ya que a veces el tiempo corre en nuestra contra como, por ejemplo, si va a quemarse con una llama. Pero, aun así, podemos seguir dándole alternativas positivas y explicarles la razón por la que no puede realizar la actividad. Por ejemplo, si el niño quiere coger un cuchillo deberemos explicarles que es posible que se corten y que hace mucho daño, que mejor le echen salsa a la comida.

Además, el niño no puede sentir que siempre se hace lo que el quiere, debe de tener muy presentes que las normas hay que cumplirlas y que dependiendo de como reaccione a ellas tendrá más posibilidades de que sus requerimientos se cumplan.

Esperamos que este artículo te haya servido de mucha ayuda y que puedas poner en práctica la educación positiva con tu pequeño. ¡Ánimo papás y mamás!